
Mi nombre es Sonia Pérez, soy mexicana. Creo que mi poder es ser fuerte, persistente y decidida: como sabéis, soy madre soltera y esto me ha llevado a ser más fuerte. por mis hijos y afrontar los retos que nos presenta la vida.
Hasta el día de hoy le doy gracias a Dios por cada día de mi vida que he sobrevivido a la violencia doméstica y a las enfermedades y también al COVID-19, por eso y mucho más, por agradecer todo lo que tenemos. La perseverancia me llevó a buscar un mejor camino para mis hijos y un trabajo donde pudiera estar al cuidado de ellos. También por falta de documentación no había trabajo para mí y decidí vender comida en las calles. Por supuesto esto te lleva a buscar un poco de educación, para realizar un trabajo tan nuevo, y decidí buscar ayuda a través del Proyecto de Vendedores Ambulantes y educarme sobre cuáles son mis derechos en el trabajo.
No es fácil ser vendedora ambulante ya que pasamos por muchos obstáculos, somos discriminadas y acosadas por tantas personas que siempre nos dicen que ese no es un trabajo digno ni una ocupación bien vista. Llevo más de 20 años luchando por conservar mi trabajo y seguiré luchando por legalizar la venta ambulante para mi gente y mi comunidad. Las mujeres somos más fuertes y si estamos unidas y organizadas nadie podrá destruir nuestros sueños de ver un futuro mejor.
Si yo tuviera un poder sería el mismo que ya tengo, seguir teniendo vida y salud porque después de todo eso, puedes lograr todo lo que te propongas. La decisión es tuya y la vida es maravillosa, depende de cómo la veas.