Me preguntas cuál es mi poder: con humildad, orgullo y gratitud a Dios, respondo: ser mujer y madre, luego amiga y líder, por eso he construido una familia de la cual también me siento orgullosa; servir a la comunidad para mejorar nuestra calidad de vida.
Si tuviera un poder sería: ver a través de sus ojos sus historias y su pasado, saber cómo puedo ayudar asertivamente y tomar decisiones más justas y claras.